¿Puede mi perro comer la misma comida que yo?

Probablemente, en más de una ocasión, has querido compartir parte de tu comida con el perro (o el gato). ¿Quién puede resistirse a esa mirada pidiendo un poco de los espaguetis de nuestro plato? Pero cuidado con lo que se le da a nuestra mascota. En ocasiones, decir «no» es lo mejor. Y es que algunos alimentos que son seguros para las personas, para ellos son perjudiciales, pueden ser tóxicos y causarles causarles problemas.

Los veterinarios recuerdan que dar alimentos fuera de la dieta recomendada puede provocar problemas digestivos o de obesidad a corto plazo. A finales de 2018, el Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Valencia (ICOVV) advertía que durante las navidades «aumenta de forma considerable el número de consultas en perros por problemas digestivos», causados por la ingesta de alimentos con exceso de grasa (una sustancia que los animales no digieren bien) o tóxicos para las mascotas. Según los expertos, la mayoría de las consultas están relacionadas con ofrecer los mismos alimentos que consumen los humanos.

¿Cuál es la mejor manera de alimentar a un perro?

Los perros son en gran parte carnívoros que comen algunos alimentos vegetales. Cada animal tiene necesidades nutricionales distintas, según la etapa de vida en la que se encuentra (cachorro, adolescente, adulto, embarazado, adulto mayor), su salud, el tamaño, la raza o el nivel de ejercicio. La mejor manera de garantizar que el perro recibe la nutrición adecuada es usar un alimento comercial completo y de alta calidad. El veterinario puede aconsejar y recomendar cuál es la mejor opción para una dieta que cubra todas las necesidades.

De vez en cuando se puede combinar la alimentación a base piensos con otros alimentos. El arroz con pollo no le hará daño, pero con moderación, o verduras hervidas como garbanzos, zanahorias o espinacas. No es recomendable dar de picar de nuestra comida porque los extras son los que engordan. Las chuches para perros también están bien siempre que se den de manera racionada.

Debe prestarse atención a algunos productos de carne cruda comercializada como alimentos para mascotas porque contienen conservantes que pueden ser perjudiciales. Según la ASCPA, se han descrito algunos incidentes relacionados con la inocuidad de los alimentos para mascotas y la deficiencia de tiamina inducida por el conservante de sulfito, que puede ser perjudicial.

Es importante, por otro lado, no sobrealimentar al animal para no tener mascotas obesas. Los expertos aconsejan que los perros adultos coman al menos dos veces al día, o bien que lo hagan una pero siempre a la misma hora. En cuanto al agua, debe estar disponible en todo momento.

Los 11 alimentos que es mejor que no coma el perro

Una buena alimentación no significa dar de todo y en mucha cantidad. Si bien es cierto que los perros son glotones y se lo comerían casi todo, consentirlos y satisfacer sus caprichos no es bueno para ellos. Una buena alimentación significa darles los nutrientes que necesitan en las cantidades justas y evitar aquellos alimentos que pueden perjudicarles. Estos son, según una lista elaborada por la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (ASPCA), algunos de los alimentos que es mejor evitar:

  1. Chocolate y café. El chocolate se encuentra en la parte superior de la lista de alimentos prohibidos para perros. Las semillas de cacao y el fruto de la planta que se usa para hacer café contienen metilxantinas, unas sustancias que pueden causar vómitos y diarrea, sed excesiva, temblores y ritmo cardíaco anormal. El chocolate, además, contiene teobromina, que no es perjudicial para los humanos pero es tóxica para los perros. Se encuentra en todo tipo de chocolate, pero más en el negro. Mejor guardar los dulces para uno mismo.
  2. Leche y productos lácteos. El simple gesto de dar al perro o al gato una pastilla enrollada en un trozo de queso puede ser peligroso. Los perros no están preparados para procesar productos lácteos procedentes de vacuno. Carecen de la enzima que les permite descomponer el azúcar de la leche. Muchos perros son, además, intolerantes a la lactosa. Los productos lácteos les pueden provocar diarrea y enfermedades gastrointestinales. El alto contenido en grasa, además, les puede conducir a sufrir pancreatitis.
  3. Carne y huesos. La carne cruda puede contener bacterias como Salmonella y E.coli, con capacidad para provocar intoxicaciones alimentarias. Por otro lado, dar de comer huesos a un perro puede parecer algo incluso una opción natural. Pero esto no es así. Las mascotas pueden ahogarse con los huesos e incluso sufrir lesiones graves en caso de que se astillen y queden alojados en el tracto digestivo. Así que, ante la tentación de darle un hueso al perro para que esté un rato entretenido, es mejor optar por un juguete para este fin.
  4. Cítricos. O partes de los cítricos como cáscaras, semillas, tallos e incluso hojas. Estas partes contienen ácido cítrico, aceites esenciales que pueden irritar el sistema nervioso central. Es verdad que estos efectos aparecen en el caso de una ingesta en cantidades significativas. Sin embargo, a dosis pequeñas, como la ingesta de una mandarina, a pesar de que no les cause problemas significativos, sí que les puede provocar malestar estomacal.
  5. Uvas y pasas. Se sabe que ambas contienen una sustancia, aunque desconocida, que puede causar insuficiencia renal.
  6. Cebollas y ajos. Además de provocar mal aliento, estos alimentos, a los que son especialmente susceptibles los gatos, pueden destruir los glóbulos rojos y provocar anemia. En dosis pequeñas puede causar problemas graves, y en cantidades elevadas puede derivar en envenenamiento. Los síntomas pueden incluir debilidad, vómitos y falta de apetito.
  7. Frutos secos. Almendras y nueces contienen altos niveles de aceites y grasas, que pueden causar vómitos y diarrea. Las nueces de macadamia pueden provocar vómitos, temblores e hipertemia en los perros. Los signos suelen aparecer a las doce horas de la ingesta y pueden durar de doce a 48 horas.
  8. Alcohol. Las bebidas alcohólicas y alimentos que puedan contener alcohol, como los bombones de chocolate, pueden causar vómitos, diarrea, disminución de la coordinación, dificultad para respirar y temblores.
  9. Sal. Puede causar una condición llamada envenenamiento por iones de sodio que, en cantidades elevadas, puede producir micción excesiva o incluso intoxicación. Es recomendable evitar alimentos demasiado salados, como patatas fritas, palomitas de maíz o bocadillos salados.
  10. Semillas de manzana. Pueden ser tóxicas para el perro. La parte externa de las semillas contiene un químico natural que libera cianuro cuando el perro lo digiere. Con el tiempo, esto puede debilitar su sistema digestivo y envenenarlo.
  11. Aguacates. Gran parte de la controversia con este alimento y los perros gira en torno a la persina, una sustancia que los aguacates tienen en sus hojas, semillas, corteza y fruta y que puede ser tóxica en dosis altas. Pero se necesitarían muchos aguacates para que la persina cause daño. El principal riesgo viene de las semillas y los tallos, que son difíciles de digerir. Por tanto, a no ser que se tenga un árbol de aguacate en casa, no debemos preocuparnos en exceso con este alimento.

FUENTE: https://www.eldiario.es/consumoclaro/perros/Puede-perro-comer-misma-comida_0_882262092.html

Ocho frutas para compartir con los perros.

frutas para perrosLa mayoría son ricas en vitaminas y fibras. Cuál es la porción indicada de cada una?

Cualquier perro que tenga acceso al interior del hogar, seguro que a la hora de comer se sienta junto a la mesa, pone los ojos en modo ternura y espera con el deseo de que en algún momento alguien se apiade de él y comparta una porción de su alimento.
Más allá de las ganas de gratificar su deseo, no todos los alimentos están permitidos; el chocolate, la cebolla e incluso las cerezas o las uvas podrían afectar el normal funcionamiento de su organismo.
Sin embargo, existen otros que sí están permitidos, que tienen beneficios para su salud y hasta un efecto refrescante en esta época del año. Eso sí, se debe tener cuidado con algunas porciones.

Manzanas

Son una fuente de potasio, fibra, fitonutrientes, flavonoides y vitamina C. Hay que tener cuidado de no darle el núcleo o las semillas, que poseen arsénico. Un buen tamaño es la mitad de una rodaja.

Banana

Otra gran fuente de potasio y carbohidratos. No deben comer la cáscara y con 2,5 centímetros es suficiente.

Moras

Fuente de antioxidantes (antocianinas), polifenoles, taninos, fibra, manganeso, ácido fólico y ácidos grasos omega- 3 . Además poseen un alto contenido en vitaminas C , K, A y E. Porción: 2 o 3 moras es un buen regalo.

Arándanos

Este fruto es rico en antioxidantes, selenio, zinc y hierro, como también en vitamina C, E, A y complejo B. Porción: 2 o 3.

Melón

Es una gran fuente de vitaminas A, complejo B, C, además de fibra, beta-caroteno, potasio, magnesio, tiamina, niacina, ácido pantoténico y ácido fólico. Un pedacito, un cuadradito de 3cm. cuadrados, es suficiente.

Arándanos agrios (cranberries)

Entre sus atributos se encuentran la vitamina C, fibra y manganeso, que ayudan a combatir las infecciones del tracto urinario, además de los saldos de ácido-base en el cuerpo del perro. Lo ideal es dárselos en compota, mezclado con su alimento.

Kiwi

Rico en fibra, potasio y con un alto contenido de vitamina C. Con media rebanada ya tiene la dosis necesaria.

Naranja

Fibras, potasio, calcio, ácido fólico, hierro, flavonoides, fitonutrientes, vitaminas A, C , B1 y B6. La mitad es un buen tamaño, se deben quitar la cáscara y las semillas. Se debe tener cuidado ya que puede causar malestar si el pedazo es demasiado grande en proporción del estómago.
Fuente:
http://www.infobae.com/2016/02/01/1786477-ocho-frutas-compartir-los-perros

Las proteínas en la alimentación de los perros.

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Las proteínas en la dieta de nuestros perros es de vital importancia. En los piensos de perros nos encontramos con dos tipos de proteínas, las de alta calidad que son las que cubren las necesidades esenciales de nuestro perro y las de baja calidad que son poco digestibles o deficitarias en los aminoácidos esenciales.

Las proteínas van ligadas a la parte estructural de nuestro perro como los tendones, ligamentos, piel, uñas, pelo ect , va ligada a las células que los hace crecer, reproducirse, etc y va ligado al sistema inmunológico como son los anticuerpos que son los responsables de las defensas de nuestro perro.

En el cachorro o perro joven, las proteínas son necesarias para crear y formar los nuevos tejidos, unas buenas proteínas les harán crecer correctamente, sanos y fuertes.

En los perros adultos, las proteínas sirven para mantener la piel, pelo, masa muscular, huesos, así como mantener correctamente el funcionamiento de los sistemas del cuerpo, ya sea el digestivo, el respiratorio etc.

Un pienso con una alta cantidad de proteínas es un pienso mucho más caro que un pienso con una baja cantidad de proteínas pero ¿Sabéis realmente la diferencia de precio? No basta con mirar una bolsa de pienso de alta gama por 60 euros y compararla con un bolsa de pienso de baja gama por 20 euros. ¿Realmente nos ahorramos 40 euros? No, no nos estamos ahorrando 40 euros por una sencilla razón, porque la cantidad de pienso a dar a nuestro perro diariamente de una alta gama, siempre será mucho menos que la cantidad de pienso de baja gama a dar a nuestro perro. Es decir, que vamos a gastar como el doble de comida de gama baja en el mismo tiempo, por lo tanto, vamos a gastar, por cada saco de pienso de alta gama, entre saco y medio a dos sacos de pienso de gama baja, por lo tanto, haciendo de nuevo las cuentas no nos ahorramos 40 euros, nos estamos ahorrando 20 euros por cada mismo periodo. Un saco de pienso suele durar bastante tiempo, así que ¿Merece la pena ahorrar unos 20 euros comprando un pienso que no lo alimenta, sino que simplemente le quita el hambre?

Ya hemos hablado mucho de los grandes beneficios, cara a evitar muchas enfermedades , de usar piensos de gama alta.

En cuanto a las proteínas, volver a recalcar una vez más, que ya lo he dicho en varias ocasiones, mirar siempre el tanto por ciento de las proteínas tanto de origen animal como de origen vegetal y sobre todo huir de los piensos que usen subproductos de origen animal o de origen vegetal, al menos, que lleven lo mínimo de lo mínimo.

Fuente: http://mascotas.hola.com/elminizoo/las-proteinas-en-la-alimentacion-de-los-perros/2671

Comportamientos de los perros causados por los alimentos.

Comida perro

Si tu perro no es él mismo en estos días, echa un vistazo a su dieta. Al igual que algunos de los alimentos que te comes que te hacen sentir repulsivo y de mal humor, lo que tu perro está comiendo puede afectar su comportamiento. Cuando tu perro muestra un comportamiento inusual, podría ser el momento para la modificación nutricional.

Agresión. Lo has visto en los niños, y puedes haberlo notado en ti mismo: irritabilidad como resultado de una dieta inadecuada. Es una reacción química en el cuerpo y, cuando alguien, incluso un perro, no está comiendo adecuadamente, trastorna su sistema y un comportamiento agresivo puede ser el resultado. Los perros no son carnívoros estrictos, por lo que es evidente que una dieta equilibrada es necesaria para la salud de su perro y su buen comportamiento.

Hiperactividad. Algunas razas de perros son más propensas que otras a ser enérgicas. Su perro puede tener una racha juguetona natural, pero cuando su conducta cruza la línea hacia el territorio hiperactivo, una causa común es el exceso de azúcar en su dieta. Los conservantes y colorantes sintéticos en los alimentos para perros son causas adicionales de la hiperactividad, así que si su perro parece tener un toque de ansiedad, conviértase en un lector de etiquetas y encuentra los productos hechos con ingredientes naturales, con menos (o sin) conservantes y colorantes artificiales.

Depresión. Si su perro vive normalmente y de momento se convierte en aletargado y parece deprimido, puede no estar recibiendo suficiente proteína en su dieta, o estar recibiendo demasiados carbohidratos. Insuficientes proteínas y demasiados carbohidratos pueden resultar en falta de energía y el aumento de peso, lo que puede desencadenar depresión e irritabilidad. Encontrar el equilibrio correcto de alimentos, además de aumentar la cantidad de ejercicio de su perro, debe animarlo y hacerlo adelgazar.

Mendicidad o robo de alimentos. La mendicidad o el robo de alimentos suelen ser comportamientos aprendidos, aunque el robo de alimentos puede ser provocado por una carencia nutricional en la dieta de su perro, lo que la hizo arrebatarle a “la gente” comida que está a su alcance, para tratar de llenar una necesidad que su cuerpo le dice que tiene. La primera línea de defensa es alimentar sólo a su perro con comida desarrollada para sus necesidades nutricionales, y galletas y aperitivos para perros en lugar de las sobras de su mesa. Si no desarrolla un gusto por la comida la gente, no va a pensar en mendigar o robar. Mantenerlo fuera de los límites de tus alimentos o no permitir su acceso a la cocina, o a la mesa de la cena cuando se sirve la comida, son estrategias efectivas también.

Picar. Es una condición que hace que los perros anhelen y coman artículos no alimentarios, como virutas de madera, piedras o tu suéter favorito. Las causas pueden ser trastornos digestivos y mala absorción, trastornos endocrinos y deficiencia de hierro. Aunque también puede ser causado por cuestiones no relacionadas con la dieta, como el aburrimiento, la soledad o ansiedad, consulta a tu veterinario para determinar si tu perro tiene una deficiencia nutricional, este es un primer paso inteligente si tu amigo comienza a comerse los trozos de madera decorativos de tu cama de flores.

Fuente:  perrospedia.com