Un perro suelto en un coche es tan grave como usar un teléfono móvil.

Un nuevo estudio destaca la necesidad de mejorar la educación y la información sobre el uso de arnés para perros que viajan en vehículos.

Para garantizar la seguridad de los conductores y las mascotas, se necesitan pruebas obligatorias de restricciones de perros en el automóvil y una mejor educación sobre los peligros de tener mascotas sueltas en el automóvil, sugiere un nuevo estudio de la Universidad de Adelaida.

El estudio encontró que, si bien dos tercios de los australianos restringen a sus perros cuando conducen, este número varía según el lugar donde vivían los conductores, su edad y el tamaño de su perro.

Si bien, la mayoría de los dueños de perros australianos suelen usar un arnés y una correa unidos a una hebilla del asiento y conducen con su perro en los asientos traseros del automóvil, el estudio descubrió que, de 25 arneses probados, solo dos sujetaban de manera segura el maniquí utilizado. “Esto dificulta que los dueños de perros seleccionen el mejor tipo de arnés para su perro”, resaltan los investigadores.

La mayor proporción de propietarios que sujetaban a sus perros vivían en Nueva Gales del Sur y Queensland (más del 70%), mientras que el sur de Australia era inferior al 62%. En Australia del Sur, la ley establece que los perros deben estar sujetos solo cuando viajan en la parte trasera de un camión. En ningún estado o territorio australiano es obligatorio sujetar de forma segura a los perros cuando van en un coche. Las personas que no siempre sujetaban a sus perros en vehículos tendían a ser más jóvenes, conducir con menos frecuencia y tener un perro más grande.

La autora principal, Susan Hazel, de la Facultad de Ciencias Animales y Veterinarias de la Universidad de Adelaida, hace hincapié en que “los perros sin arnés son una distracción potencial tan grave como usar un teléfono móvil”.

“Tener un perro sin sujeciones en un automóvil puede conducir a la distracción del conductor. Conocemos el vínculo entre los teléfonos móviles y la distracción en la conducción. Es probable que dar palmaditas o darse la vuelta para mirar a su perro sea igual de malo», destaca.

“Aún es más importante si tu perro no está sujeto y tienes en un accidente, tu perro puede resultar gravemente herido o muerto. Si tu perro se convierte en un proyectil en un accidente, otras personas en el automóvil también pueden sufrir lesiones graves», añade.

En este sentido, explica el caso de un ciudadano australiano, Jess Dunduk, que conducía a 60 km/h cuando tuvo que frenar con fuerza y su galgo, Peppa, llegó de los asientos traseros a los delanteros y golpeó el cristal.

“Tuvimos mucha suerte de tener lesiones mínimas. Peppa se salió con contusiones y tuve algunos rasguños en mi brazo por haberme rozado», apunta Dunduk.

“Pensar que, si estuviéramos viajando más rápido o incluso hubiéramos chocado contra el auto de enfrente, es aterrador. La experiencia ha cambiado drásticamente la forma en que viajo con perros en el automóvil. Solo uso arneses probados para viajar en automóvil con mis perros o jaulas. Da miedo pensar que hay productos en el mercado que no han sido probados para un accidente automovilístico”, manifiesta Dunduk.

Fuente: http://www.diarioveterinario.com/texto-diario/mostrar/1517260/perro-suelto-coche-grave-como-usar-telefono-movil

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Como llevar a tu perro en coche cuando viajes.

seguridad perrosSe acercan los viajes de vacaciones, y como cada vez que esto sucede, surgen dudas sobre cómo viajar con perros en el coche. Viajar con un perro, con un gato, con un pájaro, con peces o con un hámster es mucho más común de lo que parece, aunque seguramente los perros son los animales más viajados a bordo del vehículo. Al fin y al cabo, son los animales de compañía más fieles, de manera que no nos debería extrañar que nos quieran acompañar en nuestro viaje.

Y para que el viaje con nuestro animal llegue a buen puerto, no hay nada mejor que seguir unas sencillas recomendaciones.

Con perros el coche, el viaje comienza mucho antes.

Antes de salir de viaje, es importante verificar que el animal se encuentra en buen estado. Una visita al veterinario nos permitirá conocer el estado del animal. Además, si se trata de un animal que se suele marear, quizá el veterinario nos pueda proporcionar algún tipo de medicación para ayudarle.

Por otra parte, si viajamos fuera de España conviene informarse sobre los posibles requisitos que puedan existir para entrar o salir del país con un animal de compañía.

A la hora de preparar el viaje, es importante llevar agua, comida, algún juguete y artículos de higiene del animal. Si nosotros llevamos una maleta, el perro también la necesita. Y esta maleta será la que le ayude, también, a estar más relajado durante el trayecto.

Dentro del vehículo, los animales deben ir convenientemente ubicados. No olvidemos aquello que dice el Reglamento General de Circulación en el artículo más socorrido en caso de multas:

Artículo 18. Otras obligaciones del conductor

  1. El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos.

Luego ya viene toda la parte de las pantallas y los móviles, por pura adición al texto original, pero lo primero que se redactó en ese artículo hablaba, precisamente, de colocar personas, objetos y animales para evitar riesgos innecesarios.

¿Dónde colocar al perro durante el viaje?

En caso de un frenazo fuerte o un choque, el perro puede golpearse y hacerse daño, hacer daño a los ocupantes del coche, o bien salir despedido, incluso proyectado fuera del coche. Por eso es básico que el perro viaje bien ubicado y sujeto.

Si hablamos de perros pequeños o medianos, lo ideal es que viajen alojados en un transportín. La mejor ubicación para este es el suelo del coche, detrás de los asientos delanteros. Esta ubicación es la más segura y además es donde menos calor pasarán durante las horas de sol. Es muy importante tener en cuenta que, en caso de choque, puede ser peligroso que el transportín vaya colocado sobre los asientos, incluso aunque utilicemos el cinturón de seguridad para amarrarlo.

Casi para cualquier tamaño de perro existen unos arneses especiales que se sujetan al cinturón de seguridad o directamente al asiento. Los que sólo sujetan al perro por el collar no son muy seguros, tampoco para el animal, y si el arnés tiene más de un punto de anclaje, el perro irá más seguro, se moverá menos y también habrá menos riesgo de que se maree.

Si hablamos de perros grandes, lo mejor es que viajen sujetos dentro del maletero, si este es grande y tiene luna en el portón. Si es posible, se recomienda colocar una reja o red de separación entre el maletero y la zona destinada a las personas, e incluso entre la zona del maletero que destinemos al animal y la zona donde se ubiquen las maletas.

En cualquier caso, conviene que el perro se acostumbre a ese espacio en el que se pasará, seguramente, unas cuantas horas. Es importante dejar que explore ese lugar unos días antes del viaje. De esta manera, no le resultará tan difícil hacer frente al trayecto que tengáis que realizar.

Y eso nos lleva al siguiente punto.

No le canses con el viaje; él nunca lo haría.

Viajar en coche es divertido… si uno no ha nacido perro. Para un animal, el trayecto a bordo de un vehículo puede ser estresante. Viajar con perros en el coche es así, y por eso debemos prever que nuestra mascota necesita descansar, casi tanto como lo necesitamos los conductores. O incluso más, si el perro no está acostumbrado a viajar.

Aprovechemos las paradas que hacemos cada dos horas o cada 200 kilómetros no sólo para descansar como conductores, sino para que el animal pueda estirar las patas. Es muy importante sujetarlo con la correa antes de abrir la puerta del coche, o el perro puede tener la tentación de salir a corretear sin mayor precaución y acabar atropellado.

También en esos momentos se le puede dar un poco de agua, alguna galleta, pero no demasiada comida, por si acaso se marea el animal al volver a estar en el coche.

¿Y si no viajamos con un perro sino con otro animal?

Si lo nuestro no son los perros pero sí los gatos, los hámsters o las cacatúas, más o menos rigen las mismas recomendaciones. Si el animal es pequeño, conviene estar muy atentos a la pérdida de agua que pueda sufrir durante el trayecto. Si hablamos de un pájaro, obviamente lo llevaremos dentro de una jaula si no queremos que acabe revoloteando por el habitáculo…

En general, se trata de una serie de consejos para viajar en coche con perros, gatos, pájaros o cualquier tipo de animal que, en el fondo, apelan a nuestro sentido común como seres humanos.

Fuente: http://www.motorpasion.com/seguridad/como-viajar-con-perros-en-el-coche